PLOCAN, la Plataforma Oceánica de Canarias, es una infraestructura científica y tecnológica de titularidad pública española dedicada a la investigación marina y marítima. Su origen se remonta a mediados de la década de 2000, cuando se identificó la necesidad de contar en Canarias con una instalación singular que aprovechara la privilegiada situación geográfica del archipiélago —con grandes profundidades muy cerca de la costa— para el estudio del océano y el desarrollo de tecnologías marinas.

La entidad se constituyó formalmente como un Consorcio participado a partes iguales por el Gobierno de España, a través del entonces Ministerio de Ciencia e Innovación, y el Gobierno de Canarias. Fue reconocida como una de las Infraestructuras Científicas y Técnicas Singulares (ICTS) del Estado, lo que la sitúa dentro del mapa nacional de grandes instalaciones de investigación de acceso abierto a la comunidad científica.

Uno de sus proyectos más emblemáticos ha sido la construcción de una plataforma oceánica fija situada frente a la costa oriental de Gran Canaria, concebida como un laboratorio en mar abierto para experimentación, observación y ensayo de tecnologías. A ello se suma la gestión de un banco de ensayos marino (una zona de mar reservada) destinado principalmente a probar dispositivos de energías renovables marinas, como aerogeneradores marinos y convertidores de energía undimotriz, así como infraestructura de conexión y cableado submarino para dichos ensayos.

A lo largo de los años, PLOCAN ha ido ampliando sus líneas de actividad, que abarcan la observación del océano, el desarrollo y operación de vehículos submarinos y de superficie no tripulados (como planeadores submarinos o «gliders»), la formación especializada y la transferencia de conocimiento al sector empresarial. También ha desempeñado un papel relevante en programas europeos de investigación marina y en la creación de un ecosistema de innovación azul en Canarias, atrayendo empresas y proyectos internacionales.

En conjunto, PLOCAN se ha consolidado como un referente en el ámbito de la economía azul, las energías renovables marinas y la tecnología oceánica, sirviendo de puente entre la ciencia, la industria y las administraciones públicas, y reforzando el papel de Canarias como plataforma atlántica para la investigación del océano.